Columna vertebral, pilar del cuerpo
Las lesiones en la columna comienzan a desarrollarse mucho antes de que esta duela por primera vez. La mayoría se deben a efectos acumulativos: posturas incorrectas, hábitos de vida y un ritmo de vida estresante. La única prevención para no sufrir este tipo de dolencias, que puede condicionar la calidad de vida laboral y familiar, es tomar conciencia, prevenir y evitar estas prácticas nocivas

Básicamente, la espalda sirve para:
* Sostener el cuerpo y permitir su movimiento.
* Contribuir a mantener estable el centro de gravedad, tanto en reposo como, sobre todo, en movimiento.
* Proteger la médula espinal en una envuelta de hueso.

Para poder sostener el peso del cuerpo, la espalda tiene que ser sólida. Por eso está compuesta por huesos muy resistentes y músculos potentes.

Para permitir el movimiento, la columna vertebral tiene que ser flexible. Por eso no está compuesta por un gran hueso sino por 33 vértebras separadas por un disco intervertebral funcionando como amortiguador, dispuestas una encima de otra y sostenidas por un sistema de músculos y ligamentos, formando así 4 curvas (cervical, dorsal, lumbar y sacra).

Pero para que estas trabajen adecuadamente, la columna debe estar en posición vertical y equilibrada. Si esto no sucede, surgen las patologías: la más común es la hernia de disco.

Para contribuir a mantener estable el centro de gravedad, la contracción de musculatura de la espalda actúa como un contrapeso que compensa los movimientos del resto el cuerpo. Para actuar así, la musculatura tiene que ser potente.

Para proteger la médula espinal, las vértebras tienen una forma especial; un agujero en su centro por el que discurre la médula.

Es frecuente que el dolor de espalda no se deba a una enfermedad de la columna vertebral, sino a un mal funcionamiento de la musculatura de la espalda y a la influencia de determinados factores de riesgo. La mejor forma de evitar y tratar el dolor de espalda es hacer ejercicio y mantenerse físicamente activo, cumplir las normas de higiene postural, evitar el reposo en cama y tener una actitud mental positiva frente al dolor

En este apartado se ofrecen consejos acerca de cómo llevar a cabo las actividades diarias (dormir, inclinarse, cargar pesos, levantarse, estar de pie, sentarse, etc.) del modo menos perjudicial para la espalda. En general pueden incrementar algo el riesgo de padecer dolores de espalda aquellos que someten al cuerpo a vibraciones, los que requieren movimientos de flexoextensión o torsión, y los que obligan a mantener posturas de flexión o hiperextensión. Sin embargo, la realización de ejercicios físicos que desarrollen una musculatura compensada puede paliar los efectos adversos.

Cuidados al acostarse
El colchón debe ser firme y recto.

Al acostarse de medio lado, la almohada para apoyar la cabeza tiene que ser de la medida entre su hombro y su cuello, para de esta manera mantener la columna cervical alineada.

Si se acuesta de medio lado, hay que colocar una almohada entre las rodillas para que su columna se encuentre en una mejor posición.

Si se acuesta boca arriba las rodillas deben estar flexionadas para evitar el aumento de la curvatura lumbar de la columna.

Si se acuesta boca abajo se debe poner una almohada debajo del abdomen para mejorar la posición de la columna.


Cuidados al levantarse de la cama
No se debe pasar nunca de boca arriba a sentado.
Para levantarse de la cama, hay que ponerse de medio lado y después, ayudándose con las manos sentarse.

Cuidados al sentarse
La espalda debe apoyarse en el respaldo.
Las rodillas deben estar a la altura de las caderas.
Los pies tiene que tocar el suelo.

Cuidados al cargar peso
Debemos flexionar las rodillas y pegar el objeto lo mas cerca del cuerpo.
Si cargamos con los dos brazos el peso debe ser igual en ambos lados, para evitar inclinar el tronco.
Se debe llevar en el maletín solo lo necesario para el día.
Se recomienda usar mochilas de tirantes anchos y colocar las dos tiras en los hombros.

1. Espalda recta
2. Peso próximo al cuerpo
3. Pies próximos al peso

Cuidados al estar de pie
Debemos cambiar de postura alternando los pies, poniendo uno en alto y el otro apoyado
Evitar la inclinación de tronco.
Utilizar el zapato adecuado.


Para concluir podemos decir que para prevenir patologías y dolores limitantes es mas q necesario los buenos hábitos posturales y el ejercicio como una manera compensatoria frente al sedentarismo de nuestra época.

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Staff

Lic. Viviana Rodríguez
Fisioterapeuta TNO
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Lic. Carolina Blanco
Fisioterapeuta
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